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Composición visual serena y silenciosa, con formas botánicas abstractas y capas suaves._La

Cuaderno de Campo

El Ser se traduce desde distintos lenguajes según sea su deseo, pienso que en su aspecto sensible, álmico, prefiere la poesía, la fotografía, las historias profundas que hablan desde imágenes y símbolos porque traducen el inconsciente donde reside el pre-lenguaje.

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Estos poemas representan distintos aspectos de la realidad psicológica construida en su diversidad de matices.

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Si te sientes tocado por alguna historia, cuento o poema, me encantaría que me lo hagas saber.

Historia

Anshin Ritsumei

Anshin Ritsumei (安心 立命)

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El término proviene originalmente del confucianismo y posteriormente fue adoptado por el budismo Zen, disciplina que Mikao Usui estudió durante años.

Su traducción se divide en dos partes: Anshin (安心): Significa "mente en paz" o "corazón tranquilo". Es un estado de calma absoluta y serenidad interior que no depende de las circunstancias externas. Ritsumei (立命): Significa "establecer el propio destino" o "aceptar la misión de vida". Hace referencia a alinearse con el propósito para el cual hemos venido a esta existencia.

 

Unido, el Anshin Ritsumei es un estado de paz interior profunda e imperturbable que surge al aceptar la vida tal como es y vivir en perfecta unión con el Universo, cumpliendo nuestro propósito vital. En este estado, la persona se mantiene en calma tanto en eventos positivos como negativos, disolviendo el miedo y el ego.

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Mikao Usui

mikao usui sensei

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Mikao Usui era un hombre con una educación amplísima para su época. Estudió historia, medicina, psicología, religiones comparadas (budismo, sintoísmo, taoísmo e incluso cristianismo) y dominaba lenguas antiguas.

 

Llevaba años investigando cómo los grandes sabios y avatares de la historia (como Buda o Jesús) lograban sanar los cuerpos físicos a la par de las almas.

 

Su retiro de 21 días en el Monte Kurama no fue para "recibir un milagro fortuito", sino un acto de disciplina extrema (Kushu Shinren o Shugyo) para alcanzar el Anshin Ritsumei. Es ahí donde, en una especie de epifanía o satori espiritual (un destello de luz divina en su tercer ojo), decodificó y unificó toda su sabiduría previa a través de las frecuencias y símbolos sagrados, dándose cuenta de que la energía universal (Reiki) podía ser canalizada de manera sistemática y enseñada a otros, sin necesidad de que los alumnos pasaran por 20 años de entrenamiento Zen.

Poesía

SUBJETIVO

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Hubo un tiempo en el que me forcé por todos

los medios a ser objetiva y a hablar de manera lineal, sin "perder el hilo", pero lo 

único que conseguía era precisamente perderlo al mismo tiempo que perdía la trama y la escena se desdibujaba en una palpitación arrítmica de algún bulbo donde bulle la Sangre Sagrada.

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Así, me quité los gajos profundos que pedían brotar de mi vientre.

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Memorias desgajadas de una tierna infancia que llegaban tan casuales como ecos rancios de boca de mis ancestras también pidiendo ser escuchados, reverberando en el río del Ser Infinito con sus historias interminables...

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Hasta que son escuchadas y trajinadas.

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¡Zas! gira la moneda y algo nace y ¿algo muere? algo hiere, algo duele y no grita, un desaliento de vida, la imagen rota de un niño no nacido en un río de sangre.

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Y una mente que se enciende para poder ver, neurosis sin sentido de ojos ciegos que palpitan y no pueden ver, de un aliento que se agita y no puede ver.

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Un descenso sin descanso en el ocaso.

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Madre ¿qué me querías decir? ¿Cuál era tu lamento? ¿Cuál tu inquietud?

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Dónde habita esa sed de Amor no reconocido, la niña que llora y no es atendida, la madre que busca y no encuentra, la esposa que arde y se quema.

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Te escucho tan lejos y de cerca a la vez ¿hablas por fuera o desde adentro?

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Tu voz reverbera en mi sangre y me cuenta esas historias que no pude terminar en mí, pero que aún pueden encontrar en este cuerpo el candil desde donde volar a la Fuente.

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Y, entonces, recordé... recordé... recordé... que antes de ser objeto, también soy el subjeto.

El árbol no se detiene ante el vértigo que puede producir la inclinación a una gran altura; él sólo crece hacia la luz y el calor y simplemente Es, es Él encontrándose a sí mismo en su propio brillo

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